Tres censos agropecuarios miden San Andrés de Giles en 2002, 2008 y 2018, y el punto del medio cambia la historia. Casi todo lo que parecía una transformación de dieciséis años ocurrió en los primeros seis: la agriculturización, la pérdida del pastizal y el máximo de concentración de la tierra están todos en 2008. Lo que viene después es de otra naturaleza. Y atravesando los tres momentos hay un hecho productivo que ninguna lectura basada en superficie sembrada detecta: Giles dejó de ser el primer distrito avícola de la provincia, no porque la avicultura bonaerense se contrajera —se multiplicó por 2,3— sino porque creció en otra parte, y en buena medida a cuarenta kilómetros, en el partido vecino.
Casi todo pasó en el primer tramo
Con dos mediciones, la lectura obligada era un proceso gradual. Con tres, el reparto es desigual: entre 2002 y 2008 el cultivo anual crece 19% y el pastizal se reduce a la mitad; entre 2008 y 2018 el cultivo cae 49% junto con todo lo demás.
Las cinco trayectorias que definen al partido
El desplazamiento avícola
En 2002 Giles concentraba más de una de cada nueve aves parrilleras de la provincia. Dieciséis años después conserva un plantel algo menor en términos absolutos, pero su peso relativo se redujo a la cuarta parte.
Participación de Giles en el plantel parrillero provincial
Los doce primeros distritos parrilleros, 2002
Los doce primeros distritos parrilleros, 2018
La corona avícola se reordena: quién tiene qué parte del plantel
Cuántas veces cambió el plantel de cada partido
La advertencia que atraviesa toda comparación
El CNA 2018 registra en Giles menos de la mitad de la superficie que registró el de 2002. El perímetro del partido no se movió. Antes de leer cualquier serie hay que decidir qué parte de la caída es territorio y qué parte es censo.
Superficie censada en explotaciones sobre la superficie del partido
Censo Nacional Agropecuario 2002
76 cuadros con apertura por partido, 1.761 variables. Los otros 109 archivos del juego provincial no admiten lectura municipal: están abiertos sólo por escala de extensión, o el INDEC los marcó como no relevados en el cuestionario bonaerense.
Una estructura menos concentrada que la provincial
Giles tiene en 2002 más explotaciones pequeñas y menos superficie en manos de los grandes que el promedio bonaerense. El 40,4% de sus EAP no supera las 100 ha, contra 35,4% provincial; y el 67,3% de su superficie está en unidades de más de 500 ha, contra 77,4% en la provincia. La mediana cae en la clase de 100 a 200 ha.
Curva de Lorenz de la superficie, 2002
Distribución por clase de extensión, 2002
Dónde está la tierra que se gestiona desde Giles
El censo asigna cada explotación al partido de su domicilio de gestión y después distribuye su superficie por partido de localización. La diferencia entre ambas direcciones mide algo que ningún catastro registra.
Matriz de interrelación departamental, cuadro 13.1
Los 76 cuadros
Censo Nacional Agropecuario 2008
16 cuadros con apertura por partido, 371 variables. Es un censo mucho más acotado que los otros dos —no publica régimen de tenencia por partido, ni avicultura, ni maquinaria, ni trabajo por partido— y se levantó en el año del conflicto agropecuario, con una tasa de respuesta que el propio operativo arrastra. Aun así, es el punto intermedio que faltaba, y lo que muestra reordena la lectura de los otros dos.
El momento de máxima concentración
Con las once clases de extensión que el censo de 2008 publica, el Gini de Giles llega a 0,699: el único de los tres momentos en que el partido está más concentrado que la provincia. Cinco explotaciones en la clase de 1.500 a 2.500 hectáreas y una en la de 5.000 a 10.000 reúnen 13.232 hectáreas, un 15,9% de la superficie censada. Diez años después esa cúspide ya no aparece.
Curva de Lorenz de la superficie, 2008
Distribución por clase de extensión, 2008
Los 16 cuadros
Censo Nacional Agropecuario 2018
167 cuadros con apertura por partido, 5.027 variables. Resultados definitivos. Todo lo que sigue debe leerse con la advertencia de cobertura presente: el censo alcanzó en Giles algo más de dos quintas partes del territorio.
Concentración algo mayor, todavía por debajo de la provincia
El Gini de Giles sube de 0,627 a 0,647 y el provincial de 0,678 a 0,684. La distancia entre ambos se acorta pero no se invierte: el partido sigue teniendo una estructura de tenencia más repartida que su entorno. Conviene recordar que la clase de 1.500 a 2.000 ha está reservada por secreto estadístico y se reconstruyó por residuo.
Curva de Lorenz de la superficie, 2018
Distribución por clase de extensión, 2018
Los 167 cuadros
Qué se puede comparar y qué no
Comparar censos separados por seis y por diez años no es restar. Cambió el cuestionario, cambiaron las categorías, y en Giles cambió sobre todo la cobertura. Lo que sigue clasifica cada indicador según el tipo de lectura que admite, y explica por qué.
Cocientes, proporciones e índices de forma. El subregistro elimina unidades enteras, de modo que las razones calculadas sobre las unidades que sí fueron censadas siguen siendo representativas. También los conteos de stock alojado en instalaciones fijas, difíciles de omitir.
Conteos absolutos cuyo universo es el mismo en ambos censos pero cuya magnitud arrastra la cobertura. Se leen contra la variación provincial: lo informativo no es la caída, sino la brecha con la caída provincial.
Series donde la definición o la práctica declarativa cambió, o donde el dato mide al censo y no al territorio. Compararlas produce resultados con signo, magnitud y aspecto de hallazgo, y son artefactos.
La serie de tres censos
Con 2008 en el medio, varias afirmaciones que la serie de dos puntos sugería cambian de forma. La más importante: los procesos que se leían como una transformación de dieciséis años ocurrieron casi todos en los primeros seis.
| Indicador | Giles 2002 | Giles 2008 | Giles 2018 | PBA 2002 | PBA 2008 | PBA 2018 | Comparabilidad | Lectura |
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Las cinco trayectorias que definen al partido
Giles y la provincia: cobertura y tamaño medio
Tres curvas de Lorenz sobre las mismas once clases
Los indicadores que 2008 no releva
Tenencia de la tierra, avicultura, trabajo permanente, parcelas y maquinaria sólo tienen dos mediciones, porque el juego provincial del CNA 2008 no las publica. Para ellas la comparación sigue siendo de punta a punta, con la advertencia de cobertura de 2018 encima.
| Indicador | Giles 2002 | Giles 2018 | Var. Giles | Var. provincia | Comparabilidad | Por qué |
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Tres lecturas que sí resisten
1. La concentración tuvo un pico, no una tendencia
Con dos puntos parecía un ascenso suave. Con tres, el Gini de Giles calculado sobre las once clases comunes hace 0,627 en 2002, 0,699 en 2008 y 0,649 en 2018: sube por encima del valor provincial y después retrocede. La provincia, en cambio, avanza sin pausa —0,678, 0,686, 0,684— y su superficie media por explotación pasa de 505 a 567 y a 641 hectáreas. La de Giles no se mueve: 357, 376, 352. Las dos mediciones dicen cosas distintas y conviene no elegir una sola. El tamaño medio, que es un cociente y por eso resiste el subregistro, indica que en Giles no hubo el proceso de concentración que domina la lectura habitual del agro bonaerense. El Gini indica que sí lo hubo, concentrado en el tramo 2002-2008, y que se deshizo después. La lectura más honesta es que el partido atravesó un episodio de concentración ligado a la fase agrícola y no una deriva estructural.
Superficie media por explotación (ha)
Tres curvas de Lorenz de Giles
2. La tenencia cambió menos de lo que parece
Leída categoría por categoría, la serie de tenencia sugiere una transformación violenta: el arrendamiento se duplica y el contrato accidental desaparece. Leída como agregado —arrendamiento, aparcería y contrato accidental juntos—, la superficie que no trabaja su propietario pasa del 48,5% al 40,5%, mientras la provincia va en sentido contrario, del 28,2% al 37,7%. Lo que cambió en Giles no fue el régimen sino la forma de declararlo; y la convergencia con la provincia se explica más por el movimiento provincial que por el local.
Composición de la superficie por régimen de tenencia
3. La producción se intensificó donde ocupa poca tierra
Bovinos, equinos y pastizal caen; porcinos crecen por encima del ritmo provincial y la avicultura conserva un plantel millonario en once establecimientos. La producción que sobrevive es la que necesita galpón y no hectárea. Ese es exactamente el tipo de actividad que la zonificación agraria clásica no contempla: industria alojada en suelo rural.
Cuántas veces cambió cada existencia ganadera
Cuántas veces cambió cada uso del suelo
Método, fuentes y límites
Fuentes
CNA 2002. INDEC, resultados definitivos, provincia de Buenos Aires: 185 archivos de la serie 06A. De ellos, 76 tienen apertura por partido y son los que aparecen aquí. Los 109 restantes están abiertos únicamente por escala de extensión —sin dimensión territorial— o llevan la marca «NC» (no relevado en el cuestionario bonaerense) o «NP» (no publicado por escasa relevancia). No es una omisión de este trabajo: es el límite de lo que el censo permite decir sobre un partido.
CNA 2008. INDEC, resultados definitivos, provincia de Buenos Aires: un único archivo con 20 hojas, de las cuales 16 tienen apertura por partido. Es el censo más acotado de los tres: no publica por partido régimen de tenencia, avicultura, maquinaria, prácticas de cultivo ni trabajo. Se levantó en 2008, el año del conflicto agropecuario, y su cobertura provincial es notoriamente inferior a la de 2002 —un 23,7% menos de superficie censada—, aunque en San Andrés de Giles la pérdida es de apenas 6,9%.
CNA 2018. INDEC, resultados definitivos, provincia de Buenos Aires: 208 archivos. 167 hojas provinciales contienen la fila de San Andrés de Giles; 41 archivos no tienen apertura municipal.
Cómo se extrajeron los datos
Los cuadros del INDEC tienen encabezados en varios niveles con celdas combinadas, bloques de dos a cuatro filas por partido —EAP y hectáreas, o privadas y fiscales— y columnas espaciadoras vacías. Cada etiqueta de variable que se ve en las tablas se compone concatenando los niveles de encabezado de su columna con la subetiqueta de su fila. Cuando dos columnas del cuadro original comparten encabezado, la segunda se marca «[col N]» con el número de columna real de la planilla, para que el dato pueda rastrearse hasta su origen.
Los signos del INDEC se conservan tal cual: «-» cero absoluto, «s» dato reservado por secreto estadístico, «///» dato que no corresponde. Un «s» no equivale a cero y no se computa como tal en ningún cálculo.
Cálculos propios
Once clases comunes. El CNA 2008 publica la escala de extensión en once clases que resultan ser una agregación exacta de las diecisiete de 2002 y de las dieciséis de 2018. Eso permite recalcular los tres coeficientes de Gini sobre un esquema único y compararlos entre sí, algo que de otro modo sería inválido: el Gini sobre datos agrupados depende del número de clases. Los valores publicados en las pestañas de 2002 y 2018 usan la máxima desagregación de cada censo; los de la serie de tres censos usan las once clases comunes, y por eso difieren ligeramente.
Coeficiente de Gini. Calculado sobre datos agrupados por clase de extensión, con la fórmula del trapecio sobre las curvas acumuladas de explotaciones y superficie, con origen en (0,0): G = 1 − Σ(xi − xi−1)(yi + yi−1). El resultado es un piso: la agregación dentro de cada clase suprime la desigualdad interna, de modo que el valor real es necesariamente algo mayor. En 2018 la clase de 1.500 a 2.000 ha está reservada por secreto estadístico tanto en cantidad de EAP como en hectáreas; se reconstruyó por diferencia entre el total publicado y la suma de las clases informadas, procedimiento que la aritmética del cuadro determina de manera unívoca.
Clases reservadas de 2008. En Giles, las clases de 1.500,1 a 2.500 y de 5.000,1 a 10.000 hectáreas tienen la superficie reservada por secreto estadístico. El residuo conjunto —13.232 hectáreas— se repartió entre ambas en proporción al límite inferior de cada rango multiplicado por la cantidad de explotaciones que contiene. La aritmética del cuadro acota el margen con bastante estrechez (cinco explotaciones en la primera clase no pueden sumar menos de 7.500 hectáreas, y una en la segunda no menos de 5.000), pero el valor exacto del Gini de 2008 depende de ese supuesto y debe leerse como una estimación acotada, no como un dato.
Superficie del partido. Las ≈113.500 ha usadas para calcular la cobertura censal son una referencia externa, no un dato del censo, y se emplean sólo con fines ilustrativos.
Una discrepancia en la fuente que conviene declarar
El cuadro 5.11 del CNA 2018 —existencias avícolas por orientación productiva— circula en dos archivos con cifras provinciales distintas: uno informa 108.329.161 aves parrilleras y 234 explotaciones; el otro, 124.619.685 aves y 236 explotaciones. Las diferencias están en varios partidos; en Exaltación de la Cruz, por ejemplo, uno indica 13.980.000 aves y el otro 17.160.000. El valor de San Andrés de Giles es idéntico en ambos: 3.518.000 aves en 11 establecimientos. Este trabajo adopta la versión menor, que es la que lleva llamada al pie en el encabezado. La participación de Giles resulta entonces del 3,25%; con la otra versión sería del 2,82%. Ninguna de las dos altera la conclusión: el partido pasó del 11,27% al entorno del 3%.
Sobre la cobertura del CNA 2018
El subregistro del censo de 2018 está reconocido por el propio INDEC a escala nacional. Lo que este trabajo agrega es un diagnóstico local: en Giles la superficie censada cayó 46,4% mientras el tamaño medio de las explotaciones se mantuvo constante. Si lo que faltó hubieran sido sobre todo unidades pequeñas, ese promedio habría subido. No subió. La conclusión es que faltan unidades de todos los tamaños, y por lo tanto que las proporciones calculadas sobre lo censado conservan validez mientras los niveles absolutos no la tienen.
Ninguna cifra de este sitio debe usarse como catastro productivo. Se trata de órdenes de magnitud y de tendencias, y así están presentadas.
Sobre esta pieza
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